Ramón Castilla contra la esclavitud del siglo XXI

 El Movimiento Ramón Castilla es una iniciativa del Ministerio del Interior y un colectivo de instituciones que busca sensibilizar a la población, utilizando un personaje histórico y una atractiva propuesta visual, acerca de uno de los males más terribles de la sociedad actual: la trata de personas.

A pesar de que han pasado 162 años desde que el Presidente Ramón Castilla abolió la esclavitud en nuestro país, esta forma de explotación ha encontrado formas de mutar, crecer y sobrevivir a lo largo del tiempo. La situación es mucho más grave que años atrás: se considera que en la actualidad hay más esclavos en el mundo que en cualquier otra época de la humanidad. El problema es que se ha hecho invisible, ahora existen formas mucho más sutiles, pero igual de graves para explotar a una persona.

En nuestro país, lamentablemente, se presentan la mayoría de estas. Muchas veces frente a nuestros ojos, sin que seamos conscientes de lo que está ocurriendo. Actos que se han hecho frecuentes, como la seducción por Internet o la explotación laboral, convierten a muchos seres humanos en víctimas potenciales, a veces sin saber a lo que se exponen y a veces en contextos que no levantarían sospechas, como el entorno familiar.

Con el fin de visibilizar estos actos y formas de explotación y concientizar a la ciudadanía, a la vez que se brinda una plataforma confiable y segura para denunciar los casos de trata de personas, el Ministerio del Interior, junto con diversas instituciones públicas y privadas, han lanzado el “Movimiento Ramón Castilla” (http://www.ramoncastilla.pe/), una iniciativa que impulsa acciones informativas conjuntas en Lima y en el interior del país. La elección del nombre no es aleatoria, la figura del ex – presidente es asociada inmediatamente a la abolición de la esclavitud y está acompañada de una gráfica llamativa y contemporánea: hay que tener en cuenta que 6 de cada 10 víctimas de trata de personas son menores de edad.

general

Sobre este movimiento y la situación actual de la trata de personas en el Perú, conversamos con Miguel Huerta, director general para la Seguridad Democrática del Ministerio del Interior.

¿Cómo surge la idea de crear el Movimiento Ramón Castilla?

MH: Cuando llegamos al Ministerio del Interior notamos que había un gran interés por tratar este tema y hacerlo visible a la sociedad. El ciudadano no suele entender de qué va esto, no comprende todos los temas que abarca la trata de personas. Por ese motivo decidimos crear algo que sirva de respaldo para acercarlo a la ciudadanía. Hemos tenido la suerte de que, luego de hacer el lanzamiento, se han sumado una serie de actores, pero aún no es suficiente y queremos que el movimiento sirva como una herramienta para que sumen cada vez más. Lo denominamos “Ramón Castilla” porque se trata de un personaje histórico, plenamente identificado en la lucha contra la esclavitud. Es un movimiento social al que se suman actores estatales y privados para contribuir a informarse, luchar y a identificar este flagelo para poder actuar.

No se trata entonces solo de una plataforma de denuncias, buscan hacer conocidas estas otras formas de explotación.

Exacto. Lo que buscamos es la toma de conciencia de lo que significa la trata de personas en el Perú y las distintas formas de explotación que derivan de esta. Que el ciudadano comprenda que esas diversas formas pueden ocurrirle incluso a un familiar cercano. Y que no se trata solo de explotación sexual, también se trata de explotación laboral, tráfico de órganos, sangre, etc.

¿Cuál es la situación actual de la trata de personas en nuestro país?

La trata de personas es considerada la esclavitud del siglo XXI. Se produce cuando la persona es cosificada, utilizada como un objeto por los tratantes para distintos fines de explotación. A las víctimas de trata se les traslada de su lugar de origen, con engaños, presiones, ofreciéndoles un mejor futuro y se les lleva a otras zonas en las que se les somete a distintos fines de explotación: sexual, cuando cumplen labores en bares, prostíbulos; explotación laboral, cuando se les somete a formas de trabajos forzosos que muchas veces no son reconocidas como trata, por ejemplo, cuando se les trae para trabajos domésticos, sin remuneración, horarios ni beneficios.

¿Hay lugares del país en los que se presentan esto casos con mayor frecuencia?

De las 296 denuncias que tenemos registradas, Lima es la región que concentra más casos, a ella le siguen Loreto, Puno, Madre de Dios y Cusco. En Lima, por ejemplo, se presentan casi todos los tipos de explotación. Hay formas que pasan desapercibidas, como por ejemplo los volantes en los que se buscan chicas y se les ofrece un buen sueldo, sin experiencia, pero con buena apariencia. Ellas no lo saben, pero terminarán ofreciendo sus servicios en un “prostibar”. A otras personas las captan por Facebook, les piden colocar una foto de cuerpo entero, etc.

¿Qué resultados han tenido hasta ahora y qué esperan con el lanzamiento de “Ramón Castilla”?

La campaña está ligada a nuestra línea de denuncias, el 1818 opción 1 y que, desde enero a octubre de este año ha recibido 2191 llamadas, de las cuales 81 han sido denuncias gracias a las que hemos rescatado a 28 víctimas. Si bien esto es insuficiente, lo que buscamos a través del “Movimiento Ramón Castilla” es que la ciudadanía se informe y nos ayude a identificar a estas personas que violan los derechos humanos. Se trata de una acción que no sería posible sin la ayuda de la población y de las instituciones que nos apoyan, por lo que invitamos a todas las empresas que quieran ser parte del movimiento a sumarse a esta importante iniciativa.

3

Compartir