La empresa chilena FirstJob lanzó una nueva edición de Best Internship Experiences (BIE), el único estudio 100% online y cuantitativo que mide la percepción de los practicantes.

Las experiencias vividas en una práctica profesional pueden cambiar para siempre el futuro de un joven talento. Por eso, cada vez toma más relevancia para las empresas saber cuáles son esos puntos en los que los jóvenes están centrando sus miradas, para así ofrecerles un mejor y más completo desarrollo en su área.

El estudio Best Internship Experiences (BIE), realizado por FirstJob, la empresa líder en análisis y datos sobre empleabilidad se encarga año a año de identificar cuáles son las mejores empresas para realizar prácticas profesionales en Perú y otros 15 países de la región, generando gran impacto en las empresas, pero sobre todo en los nuevos talentos.

¿Cuándo los jóvenes recomiendan sus prácticas a otros?

La segunda versión del estudio realizado en base a las respuestas de los propios practicantes, reveló que no es el sueldo lo que prima a la hora de recomendar a una empresa, sino que el aprendizaje y desarrollo que obtuvieron en la experiencia (27%), el ambiente laboral (21%) y la imagen o reputación de la empresa (11%).

Quienes lideran el ranking BIE en Perú, son Golds Fields, SAP y BBVA, empresas elegidas por los propios jóvenes como los mejores sitios para realizar una práctica profesional, debido a que cumplen con todos los criterios que hoy, en 2024, requieren para su desarrollo.

«Ser parte del ranking BIE demuestra el valor del camino sólido que estamos construyendo para las nuevas generaciones y nos motiva a seguir generando instancias donde puedan desbloquear su potencial y hacer brillar su talento único», comenta, Paloma Sierralta – Gerenta de Gestión de Talento Región Américas

¿Dónde encuentran las prácticas los estudiantes?

El CEO & Founder de FirstJob, Mario Mora, explica que “las nuevas generaciones que hoy realizan su práctica nacieron cuando el internet y la tecnología ya habían irrumpido en casi todos los escenarios de la vida, por eso no es sorpresivo saber que hoy encuentran las vacantes laborales ahí. En el caso de Perú sigue siendo LinkedIn el canal de reclutamiento que prefieren para la búsqueda, sin embargo, esto va a ir cambiando conforme al tiempo y quizás el día de mañana sea TikTok el lugar que ellos prefieran”.

Los resultados del muestreo lanzado en junio de este año, confirman que los canales de reclutamiento favoritos de los jóvenes para informarse de las nuevas vacantes están en internet: Un 39% las encuentra a través de LinkedIn, un 20% lo hace por medio de portales de empleo y solo el 1% prefiere las ferias laborales.

Cambios positivos

Los resultados entregados por FirstJob tienen un objetivo claro: contribuir a mejorar las condiciones de prácticas en Latinoamérica, ya que el mercado y los jóvenes van cambiando día a día y es necesario que las empresas estén en línea con las necesidades que buscan cubrir los nuevos talentos, quienes serán líderes el día de mañana.

“Es muy gratificante saber que todos los años, gracias a BIE, miles de jóvenes en Latinoamérica pueden optar a tener más y mejores prácticas laborales, que les aseguren buenas condiciones, pero, sobre todo, buenas experiencias en el inicio de su vida laboral”, finalizó Mora.

Conoce el top 21 de las Mejores Empresas para Practicantes en Perú:

1-Gold Fields
2- SAP
3- BBVA
4- Mibanco
5- REP
6- Cementos Pacasmayo
7- Banco de Crédito BCP
8- Ripley
9- AtkinsRealis
10- Minera Colquisiri
11- Minera Chinalco
12- Belcorp
13- AFP Integra
14- Deyfor EIRL
15- Owens-Illinois
16- Gallagher
17- Cencosud
18- Schneider Electric
19- Chubb
20-Sodimac
21-Primax

Conoce más visitando https://www.rankingbie.com/

En el mundo del marketing y la publicidad, la construcción de marcas es un elemento trascendental para el crecimiento de las empresas dentro de audiencias específicas. Más que simplemente crear un logotipo atractivo o un eslogan, la construcción de marcas implica el cultivo de una percepción única y valiosa en la mente de los consumidores.
A través de estrategias de branding y brand marketing, las marcas pueden aumentar su visibilidad y mejorar su reputación. Aquí te explicamos por qué:

Diferenciación y Reconocimiento. Una marca sólida actúa como un distintivo que permite a los consumidores identificar fácilmente una empresa y lo que representa. Cuando se destaca y comunica de manera efectiva su propuesta de valor única, tiene una ventaja sobre sus competidores, ya que crea conexiones emocionales que trascienden el simple acto de la compra.

Confianza y Credibilidad. Las marcas sólidas inspiran confianza y credibilidad en los consumidores. Al establecer una identidad coherente y valores claros, las empresas pueden ganarse la confianza de su público objetivo. Los consumidores buscan marcas en las que puedan confiar, y la construcción de marcas efectiva establece una base sólida para relaciones duraderas. Desde la calidad del producto hasta la atención al cliente, cada aspecto de la experiencia del cliente contribuye a la percepción de confianza y credibilidad de una marca. Una marca bien construida permite que los precios se incrementen y crea clientes leales a través de asociaciones e imágenes positivas establecidas en relación con la marca.

Fidelización y Advocacy. La construcción de marcas no solo se trata de atraer nuevos clientes, sino también de retener a los existentes. Una marca fuerte crea vínculos emocionales que fomentan la fidelización del cliente a largo plazo. Los clientes fieles no solo continúan comprando productos o servicios, sino que también se convierten en defensores entusiastas de la marca, compartiendo su experiencia positiva con amigos, familiares y seguidores en línea. Estos defensores de la marca son activos extremadamente valiosos en la era de las redes sociales, donde el boca a boca puede amplificar el alcance de una marca exponencialmente.

Innovación y Adaptabilidad. La construcción de marcas no es estática; evoluciona con el tiempo para adaptarse a las cambiantes necesidades y preferencias del mercado. Las marcas exitosas no temen la innovación; al contrario, la toman como una oportunidad para mantenerse relevantes y emocionantes en un entorno competitivo. La construcción de marcas efectiva implica estar atento a las tendencias emergentes y a las demandas del consumidor, y ajustar estratégicamente la narrativa de la marca en consecuencia.

Medir la construcción de marca es fundamental para evaluar el éxito de las estrategias de marketing y branding de una empresa. Por esa razón, te compartimos algunos KPI específicos que pueden ayudarte a medir este proceso:

• Awareness de marca:

 Recuerdo espontáneo y asistido: ¿Cuántos consumidores pueden recordar tu marca sin ayuda y con ayuda?
 Alcance de la marca en medios sociales: ¿Cuántas personas están expuestas a tus mensajes en plataformas sociales?
 Tráfico del sitio web: ¿Cuántas visitas recibe tu sitio web? Esto puede indicar interés en tu marca.

• Engagement de la audiencia:

 Interacciones en redes sociales: ¿Cuántas personas están interactuando con tus publicaciones? Likes, comentarios, compartidos, etc.
 Tiempo de permanencia en el sitio web: ¿Cuánto tiempo pasan los usuarios en tu sitio web? Un mayor tiempo de permanencia puede indicar un mayor compromiso con tu marca.

• Percepción de marca:

 Encuestas de satisfacción del cliente: ¿Qué opinan los clientes sobre tu marca en términos de calidad, valor, etc.?
 Net Promoter Score (NPS): ¿Cuántos clientes están dispuestos a recomendar tu marca a otros?
 Análisis de sentimientos en redes sociales: ¿Qué emociones están asociadas con tu marca en las conversaciones en línea?

• Impacto de marketing:

 ROI de marketing: ¿Cuál es el retorno de la inversión en tus actividades de marketing?
 Costo por impresión (CPI): ¿Cuánto cuesta cada impresión o visualización de tu mensaje de marca?

En resumen, la construcción de marca es esencial para establecer una conexión sólida con los consumidores y diferenciarse en un mercado competitivo. Al invertir en la construcción de marcas, las empresas pueden establecerse como líderes en su industria y forjar conexiones duraderas con su público objetivo.

FUENTE: 
https://blog.hubspot.es/marketing/que-es-brand-marketing
https://aglaya.biz/branding-la-importancia-de-construir-tu-marca
https://www.amipass.com/comercios/la-importancia-de-la-construccion-de-marca

 

Intertek, empresa certificadora acreditada por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), otorgó a la planta de Atocongo de UNACEM la “Certificación de Conformidad”, convirtiéndose así en la primera cementera del país en recibir el reconocimiento. Esta certificación aprobada mediante el Decreto Supremo 001-2022-PRODUCE, exige a las empresas productoras e importadoras de cemento el cumplimiento de calidad de acuerdo a las normas técnicas y del etiquetado de la producción.

En esta oportunidad, el organismo verificador realizó un análisis y evaluación a la empresa para validar cada uno de sus productos y presentaciones que producen en la planta de Lima, confirmando así que se cumplen con los requisitos para su comercialización según lo estipulado por el Ministerio de la Producción en el “Reglamento técnico sobre Cemento Hidráulico utilizado en Edificaciones y Construcciones en general”- Cap. II, Anexo I.

Dicho ello, la empresa cementera recibe la certificación en sus siguientes productos:
● Cemento Portland Tipo I
● Cemento Adicionado Tipo ICo
● Cemento Hidráulico Especificado Por Desempeño, Tipo Hs(Mh)(R)
● Cemento Hidráulico Especificado Por Desempeño, Tipo Gu

Además, cabe resaltar que la planta de Atocongo de UNACEM se convierte en la primera en el país en conseguir dichas certificaciones. Al respecto, el Gerente General de UNACEM, Eduardo Sánchez, comentó que “la certificación ha sido gracias a la correcta gestión de todo el equipo para asegurar que nuestros productos formen parte de prácticas seguras en las edificaciones y construcciones de nuestro país. Estamos muy orgullosos de ser los primeros en el país en recibir esta certificación por nuestras operaciones, así como las prácticas en el proceso de empaquetado y distribución.

La compañía Softys dio a conocer su Reporte de Sostenibilidad 2022, que da cuenta de su gestión ASG (ambiental, social y de gobernanza) durante dicho periodo, el cual abarca a los ocho países de Latinoamérica donde opera. Es el cuarto año consecutivo en el que la multinacional realiza esta publicación, que pone en relevancia su avance en la reducción del uso de agua (siendo un 14.2% menor al 2022) y gestión de residuos (siendo un 24,7% menor a los generados en 2021); sus inicios en el camino de la disminución de emisiones y un notable crecimiento en ventas del 26,3% a comparación del 2021.

Con una estrategia sólida, responsable y sobre todo comprometida con sus clientes y colaboradores; en su reporte, la compañía pone en conocimiento sus avances en materia de valor de marca, estrategia de sostenibilidad -enmarcada en seis de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)-, público interno -considerando el talento inclusivo y la diversidad-, abastecimiento responsable, desarrollo local y transformación digital.

Para Gonzalo Darraidou -Gerente General Regional de Softys-, cambiar, transformar y mejorar la calidad de vida de las personas no solo conecta con el propósito corporativo de la compañía y con el core de su negocio: otorgar soluciones de higiene y cuidado personal: “Si bien es cierto que, como cualquier empresa, es necesario que nos sostengamos en el tiempo mediante una operación rentable, nuestro impacto a nivel humano es lo que nos mueve como organización. Las iniciativas que ponemos en marcha -junto a nuestros colaboradoresstakeholders y comunidades– son las que ponen en valor el trabajo diario que realizamos. Somos muy conscientes del rol que ejercemos como una compañía que se desempeña en un rubro tan relevante, como el de primera necesidad para las personas”.

Las cifras estiman que al menos 192,1 millones de animales fueron utilizados con fines científicos en todo el mundo en 2015. Esta es la cifra mundial más confiable hasta la fecha . Ante ello, diversas compañías han puesto en marcha iniciativas para ayudar a eliminar el testeo en animales en el mundo, como es el caso de Belcorp, la multinacional con 55 años en el sector belleza que agrupa a las marcas ésika, L’BEL y Cyzone, que recientemente obtuvo la aprobación del Programa Leaping Bunny, lo cual refuerza su compromiso con la cosmética libre de crueldad.

Este programa es el estándar oro mundial para productos libres de crueldad animal y es otorgado por Cruelty Free International, la organización líder que trabaja para poner fin a los experimentos en animales a escala global . Para Elsa Grández, Sustainability & External Communications Manager, obtener esta aprobación internacional reafirma el compromiso de la compañía con la sostenibilidad.

«En Belcorp queremos construir un futuro lleno de posibilidad para todos. Por eso, garantizamos la seguridad y calidad de nuestros productos sin necesidad de testear en animales. Estamos orgullosos de formar parte del Programa Leaping Bunny, que demuestra nuestro compromiso genuino con ayudar a eliminar las pruebas en animales en el mundo. Contar con esta aprobación, reafirma nuestro deseo de seguir impulsando belleza respetando la vida animal y cuidando el planeta«, afirma Elsa Grández.

Esta aprobación fue resultado de un riguroso proceso de evaluación de su cadena de suministro, que incluye desde los proveedores de materias primas y demás ingredientes, hasta el proceso de formulación de productos. Además, se implementó un estricto sistema de gestión y monitoreo, que permite asegurar el cumplimiento permanente del Programa Leaping Bunny.

Así mismo, Elsa Grández resalta que el compromiso de Belcorp con la sostenibilidad está fundamentado en cinco ejes estratégicos: Empoderamiento femenino, Talento extraordinario, Cuidado del planeta, Integridad y transparencia y Productos responsables, y que el trabajo sobre cada eje es transversal a su operación, lo que permite contribuir no solo con el propósito de la compañía, sino también con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

«Queremos demostrarles a nuestros consumidores y consultoras que, utilizando productos responsables, pueden convertirse en agentes de cambio, y de esta manera contribuir a dejar una huella positiva en el mundo», indica.

Pruebas de seguridad libres de crueldad

Por otro lado, de acuerdo con la vocera, en la actualidad convertirse en una marca «Cruelty Free» va más allá de una tendencia o moda, es una elección consciente del respeto por la vida animal. «En Belcorp apostamos por la innovación para garantizar la calidad, estabilidad y seguridad de nuestros productos, a fin de demostrar que para impulsar belleza no es necesario experimentar en animales», explica.

En esa línea, la multinacional cuenta con diversas metodologías alternativas al testeo en animales, como las pruebas in vitro, cuyos estudios se realizan de manera controlada en el laboratorio, con células o cultivos de tejidos que se asemejan a la piel humana. Además, ejecutan ensayos clínicos, basados en evaluaciones a voluntarios humanos bajo estricto control médico, dermatológico y/u oftalmológico, según sea requerido, que solo se llevan a cabo cuando los resultados de la etapa in vitro están alineados con los parámetros de seguridad.

«No debemos pensar que somos un banco que quiere ser cada vez más digital, tenemos que aspirar a ser una empresa de tecnología que ofrece servicios financieros.»

Los canales y las billeteras digitales abrieron las puertas de la bancarización y de los pagos en línea a muchas personas en nuestro país. Esto no solo trajo consigo diversos beneficios, también significó una gran responsabilidad por parte de los proveedores de estos servicios al llegar a usuarios que antes no habían tenido contacto con el sistema financiero.

Conversamos con Anna Lenka Jáuregui, gerente de marketing y experiencia del cliente en el BCP, sobre el gran desafío que presentó la pandemia en pleno proceso de crecimiento de los canales digitales del banco, y cómo las acciones que realizan y que planean realizar, tanto de manera interna como externa, están alineadas a su propósito como compañía.

Hace unos años el BCP empezó una etapa de transformación digital que se veía reflejada en las campañas y en los nuevos productos que presentaba. Sin embargo, llegó la pandemia y con ella un crecimiento exponencial en la demanda de transacciones digitales en nuestro país. ¿Cómo enfrentaron este reto?
Empezamos una transformación cultural que empezó el año 2015 cuando se crea el Centro de Innovación del BCP. Pusimos mucho foco en convertirnos cada vez más en un banco digital. En el 2017 lanzamos todo un proceso de transformación enfocado en el aspecto cultural. Lanzamos el propósito de ser un aliado de nuestros clientes, del país y de nuestros colaboradores para que puedan transformar sus planes en realidad. A pesar de ser un banco y una empresa con tanta trayectoria, no contábamos con un propósito vivo. Si preguntabas a los colaboradores por qué íbamos a trabajar todos los días, seguramente muchos hablarían de orgullo, del liderazgo del banco. Pero no teníamos algo que compartiéramos todos. Ese fue un hito muy importante. Esto es algo que se dio antes de la pandemia, cuando esta llegó lo que hizo fue poner a prueba todo lo que habíamos hecho hasta ese momento. Desde el frente cultural, representó el momento para poner a prueba nuestro propósito, en todo sentido. Desde el punto de vista, por ejemplo, de los colaboradores, se armó todo un plan para ayudar a los que tenían que seguir trabajando en remoto, pero, sobre todo, a los que seguían trabajando en presencial, en las agencias, en los contact center.

Fue algo que hubo que hacer de inmediato, porque los bancos no cerraron
Exacto, teníamos que demostrar nuestro apoyo, nuestro soporte, darles todas las facilidades, que sientan que estábamos ahí acompañándolos y retribuyendo su esfuerzo, porque eran personas que estaban sacrificando mucho en ese momento. De cara a nuestros clientes y de cara al país también fue un momento de poner a prueba qué tan aliado era con ellos el banco. Se armaron muchos comités para pensar qué facilidades podíamos ofrecer a nuestros clientes que pasaban por este momento complicado, con el país paralizado, mucha gente que se quedaba sin trabajo, sin ingresos para pagar sus deudas y sus compromisos con el banco. Se sacaron cosas en tiempo récord. De cara al cliente a veces esto no fue tan visible, pero hacer todo el proceso de reprogramación de deudas, de Reactiva por ejemplo, en el que el banco asumió más del 50% de lo que asumieron todos los bancos. Sí, fue un esfuerzo importante en todo sentido. Pensamos también en qué más podíamos hacer para ayudar en ese momento y, durante la pandemia, aceleramos el proceso de desarrollo y lanzamiento de Yape con DNI, una solución para que las personas que no estaban bancarizadas o que no eran clientes del banco pudieran usar Yape.

¿Cuántas personas usaban Yape antes de la pandemia?
En ese momento tenía de dos a tres millones de usuarios, pero había mucha necesidad, la gente no salía de sus casas, hacía delivery, no quería tener contacto con dinero en efectivo. Era la oportunidad para hacer un lanzamiento como este, pero era un esfuerzo enorme lograr un desarrollo en tan pocos meses. Fue un reto en todo sentido, Yape con DNI nos ha permitido bancarizar a más de un millón y medio de peruanos que han entrado al sistema gracias a esta aplicación, pero que en ese momento lo hicieron como una solución utilitaria para sus vidas. Por otro lado, nos puso a prueba en diversos aspectos: la banca móvil para empezar, nuestro aplicativo para operaciones en el celular también tuvo un incremento de más de un millón de usuarios en el primer año de pandemia. Fue una explosión en general de la digitalización en el Perú. Esto es algo muy positivo porque nosotros creemos realmente que la digitalización ayuda a las personas a hacer su vida más fácil. Sin embargo, también abre la puerta a muchas otras cosas, como, por ejemplo, los riesgos digitales. Tuvimos que pensar cómo proteger a todas estas personas que ingresaban al sistema y que no necesariamente estaban familiarizadas con las distintas formas de riesgos de fraude. Entonces, empezamos a hacer campañas muy agresivas para la prevención del fraude, a enseñar a los clientes cómo se produce, cómo deben protegerse, cómo cuidar sus claves, identificar un phishing, un vishing. Si bien el banco buscaba estar a la vanguardia, la pandemia fue una fuente de aceleración impresionante en todo sentido.

 

No solo se trataba de pensar en el producto, también en la educación del cliente en el uso de estas plataformas.

En los últimos años y en la medida en que el banco ha ido haciendo enfoque en la inclusión financiera en el país, que es uno de los grandes objetivos dentro de nuestro plan de sostenibilidad, le subimos muchísimo el volumen a la educación. Hoy en día, por ejemplo, mucha de nuestra comunicación sigue siendo comercial, ofreciéndote nuestros productos, enseñándote, diciendo por qué son buenos y por qué tienes que trabajar con el BCP. Nos estamos centrando en una parte de la comunicación que creemos es clave y complementaria a esa comunicación comercial: la comunicación con foco en la educación. Esto nos ha traído muchos buenos resultados desde el punto de vista publicitario: hemos ganado el EFFIE de oro y el gran EFFIE este año con dos iniciativas de comunicación que no tienen un foco comercial, sino más bien de educación. La primera es la campaña de guerra contra el fraude, una campaña que hicimos para enseñarle a la gente cómo prevenir, cómo identificar cuándo un correo puede ser fraudulento, cuando la comunicación es falsa, etc. El gran EFFIE lo ganamos con «Quinto piso», también una serie web de educación financiera que busca enseñarle a los clientes o a las personas en general, cómo manejar mejor su dinero, en el contexto de una economía cada vez más apretada, donde la gente está cada vez más preocupada por sus finanzas. Por otro lado, buscamos también enseñarles cómo relacionarse cada vez de forma más saludable con el sistema financiero. Tenemos estudios, por ejemplo, que nos dicen que solo entre el 30 y 40% de la población sabe lo que es un historial crediticio. Tienes a más de la mitad de la población bancaría que no sabe cómo se construye el historial crediticio y que cuando se acercan al banco a pedir un préstamo no se los aprueban porque tienen un récord no muy bueno. Por esto, les enseñamos cómo usar los productos sin que tengan que pagar comisiones, tratamos de generar conciencia de que el consumidor tiene que aprender a elegir el producto que más le convenga. Nos tomamos mucho tiempo cuando vamos a comprar un celular investigando sus funcionalidades, pero al momento de sacar un préstamo o abrir una cuenta, no necesariamente prestamos la misma atención. Esta serie es una forma lúdica, divertida, de llegar con esta información, que suele verse como algo difícil. Es

también la forma como sentimos que ha venido evolucionando la comunicación en general, hoy en día tenemos un consumidor mucho más digital, pero también mucho más impactado de una manera impresionante por una serie de canales de comunicación respecto a lo que era hace diez años. Creemos que el reto de las marcas está en poder llegar con el mensaje correcto a las personas correctas a través del canal adecuado. Pero, también conectar emocionalmente con las personas. Tenemos la serie en YouTube, que está dirigida sobre todo a jóvenes, pero tenemos un público adulto que no necesariamente acostumbra a usar estas plataformas. Por ese motivo hemos lanzado un nuevo formato de programa educativo con foco en educación financiera que se llama «La Doctora del Ahorro», protagonizado por Karina Rivera y cuyo foco son las amas de casa. Ella recibe llamadas de amas de casa reales y de cualquier persona con dudas sobre temas financieros y los resuelve. Es un formato que está en radio, un canal muy cercano al target y también en algunos medios digitales. El contexto actual, con un consumidor cada día más demandante, más exigente, en el contexto de una plataforma de medios que ha crecido muchísimo, nos demanda y nos exige muchísimo más a nosotros en el mundo de la comunicación, a trabajar cada vez más estrategias que son más segmentadas, más personalizadas. Hace diez años una campaña de comunicación podía tener diez medios, hoy tenemos campañas con cien formatos, para poder adaptarnos a cada uno, a cada medio. Y tenemos que llegar además con el formato correcto al medio correcto.

Existen también distintos públicos en diferentes lugares del país.
Estamos trabajando también en intentar ser cada vez más inclusivos en nuestra comunicación. Otra vez, en línea con el objetivo de la inclusión financiera, queremos llegar cada vez a más peruanos y los peruanos no están solo en Lima o en las zonas urbanas. Estamos trabajando mucho con poblaciones a las que antes no llegábamos o no teníamos tanto acceso. Por ejemplo, con Yape estamos haciendo campañas en comedores populares, en zonas de poblaciones vulnerables, porque ahí está el reto de llevar los servicios que ofrecemos con foco en inclusión financiera. La serie web, por ejemplo, la hemos traducido al quechua, la hemos traducido también al lenguaje de señas.

Quiero regresar un momento al tema de las billeteras digitales, mencionaste que antes de la pandemia Yape tenía tres millones de usuarios. ¿Actualmente cuantas personas usan la plataforma?
Actualmente tenemos diez millones de usuarios, un gran logro que representa también una responsabilidad enorme.

¿Gracias a este crecimiento han logrado llegar a clientes a los que antes no podían alcanzar?
Sí, Yape nos ha permitido llegar a públicos a los que antes no accedíamos, porque lo que nos ha permitido una gran penetración es que, además de las personas naturales, también ha tenido una muy buena aceptación en los pequeños negocios. Es ahí donde creemos también que hay mucho potencial. Yape es nuestra puerta de entrada a la bancarización, a la inclusión financiera de más peruanos. Pero no queremos solamente que quede como un aplicativo que permite hacer pagos o cobros, sino que hay todo un plan de ampliación de todos los servicios que podemos ofrecer a través de Yape. Empezamos con las recargas de celulares y ahora estamos ofreciendo pequeños créditos. Se trata de un crecimiento de la plataforma que representa también un crecimiento del sistema financiero peruano en general, porque ayudamos a la gente a que tenga acceso al sistema otra vez, a que puedan seguir creciendo y que aprendan a usar el sistema financiero, eso les permitirá formar un historial crediticio. Más adelante podrán acceder a un crédito mayor para hacer crecer su negocio, para que estudien sus hijos. Entonces sentimos que es un círculo virtuoso en el que la educación tiene un rol clave. Queremos que Yape sea, finalmente, una herramienta que le haga la vida más fácil a los peruanos. En esa línea tenemos un plan de desarrollo de una serie de funcionalidades y cosas nuevas que vamos a seguir desplegando, porque ya se abrió la puerta para convertirnos en un aplicativo bandera, en una súper app en el Perú.

Para que la digitalización y la bancarización sigan creciendo es fundamental que la confianza de los usuarios aumente ¿qué está haciendo el banco al respecto?
En general en el Perú existe desconfianza, sobre todo en los públicos no bancarizados, hacia el sistema financiero. Desde el banco lo tenemos muy claro y para intentar cambiar eso en el tiempo queremos evidenciar, cada vez más, cómo vivimos nuestro propósito. Para nosotros el propósito en el banco, más que un claim, un statement o un discurso, es el direccionador de toda la estrategia del banco. Por ejemplo, cuando una persona va a sustentar un proyecto o una nueva iniciativa o un cambio de tarifa, lo primero que tiene que hacer es sustentar cómo eso impacta en nuestro propósito de ser un aliado. Estamos siendo muy obsesivos en eso porque sentimos que estamos en un mundo en el que la gente nos obliga a pasar del storytelling al storydoing. La gente no solo quiere que le digas lo bonito que eres si en la práctica eso no se evidencia en acciones, que van desde tu oferta o producto (que sea de calidad, que esté de acuerdo con lo que ofreces), hasta la experiencia, el servicio. Cuando hablamos de experiencia hablamos de los “n” puntos de contacto que tiene una persona con el banco. Estamos totalmente convencidos que no sirve de nada hacer una campaña de comunicación espectacular, si luego la gente va a tener una mala experiencia en una agencia o el aplicativo sufre una caída o tiene alguna experiencia de fraude. Eso nos obliga, a nosotros y a las marcas en general, a ser cada vez más conscientes de la manera en que estamos evidenciando lo que decimos en la comunicación. Mi percepción es que antes había una desconexión entre lo que hacía marketing, desde el lado de las campañas de comunicación, y el negocio, que se dedicaba a desarrollar los productos, los servicios. Siento que eso ha cambiado totalmente, que ya no hay separación, sino más bien que se debe tener una mirada integral. Lo que comunicamos tiene que ir de acuerdo con lo que ofrecemos, porque si no se produce un quiebre en la confianza.

¿Se puede decir que ahora la reputación es más frágil?
La forma en la que han cambiado también los medios de comunicación incide mucho en esto, antes tenías una mala experiencia y se la contabas a tus amigos, se la contabas a tu pareja, a tu hermano, a tu familia. Hoy día puedes hacer que se enteren miles o cientos de miles de personas en horas, si no son minutos. Hoy en día se exige muchísimo a las marcas, a las empresas a ser cada vez más consistentes con lo que decimos y buscar también esa excelencia en todos los puntos de contacto. Es el reto que hemos asumido en el banco, somos conscientes de que tenemos todavía muchas cosas por mejorar, pero es ahí donde conecto otra vez con la importancia del propósito: tienes a un banco en el que absolutamente todas las áreas y todos los niveles de la organización son muy conscientes de ese propósito por el que trabajamos. Eso hace que todos estemos enfocados en lo mismo, trabajando en lo mismo, intentando lograr lo mismo. No existen las desconexiones de antes, por ejemplo, entre la generación de ingresos y lo que ofrecemos al cliente. En el tiempo y durante este proceso, hemos entendido que, al final, el cliente tiene que estar en el centro de todo y antes de tomar cualquier decisión tenemos que pensar en cómo impactamos en el cliente.

¿En qué otras tendencias piensan enfocarse en el BCP durante los próximos años?
En el banco tenemos tres grandes focos: primero el de la digitalización, estamos convencidos de que esta es la forma de seguir incluyendo más peruanos al sistema. Estamos trabajando en seguir potenciando toda la oferta de servicios y todas las posibilidades que le damos a los clientes en el mundo digital. Internamente, estamos haciendo una transición en el mindset de toda la organización, ya no tenemos que pensar que somos un banco que quiere ser cada vez más digital, sino que tenemos que aspirar a ser una empresa de tecnología que ofrece servicios financieros. Para eso, viéndolo desde un punto de vista integral, no solamente se trata de impulsar el desarrollo de toda una oferta y cada vez mayores servicios digitales, porque las agencias van a seguir siendo importantes: vamos a seguir contando con una red de agencias y con muchos clientes que necesitan ir a ellas, pero queremos que la agencia tenga un foco de asesoría. Queremos que todo lo que sea transaccional o de servicios pueda hacerse desde digital, pero existen clientes que, probablemente, por el nivel de su madurez con el sistema financiero y con la digitalización, van a seguir accediendo a canales físicos. La meta es asegurar que si un cliente no quiere pisar el banco cuente con una oferta digital que sea 100% integral, no solo desde los productos, sino también desde los procesos. Otro foco muy importante es el de la inclusión, ahí es donde se conecta este objetivo con la digitalización, porque creemos que es la palanca para poder llegar a cada vez más personas. La tercera arista, que también es un complemento, tiene que ver con todo lo que hablábamos antes de la educación, tanto financiera como digitalización y prevención del fraude. Inclusión y Educación forman parte de la gran estrategia de sostenibilidad que tenemos en el banco. Queremos convertirnos en un banco que no solo sea reconocido por su trayectoria, sino también como una organización que tiene un impacto positivo en la sociedad. No solo en nuestros clientes, también en la opinión pública y otros stakeholders que para nosotros son relevantes. Con esta mirada de sostenibilidad es que hemos repensado nuestra estrategia, para que todo esté realmente alineado. Nuestro objetivo es ser un banco cada vez más sostenible, con un impacto cada vez más positivo. Un banco que no solamente tiene un propósito, sino que vive ese propósito. En la medida en que seamos exitosos en esto, en ser cada vez más genuinos, vamos a ser también cada vez más exitosos desde el punto de vista comercial. En la medida que el cliente sienta que somos un banco cada vez más transparente, que la relación de confianza se fortalezca, se fortalecerá también la relación comercial, convirtiéndonos en su banco principal y obteniendo buenos resultados desde el punto de vista del negocio.

Mencionaste la importancia de los trabajadores del banco durante la pandemia. ¿Ha cambiado mucho la relación con ellos durante estos últimos años?


Fue un proceso de aprendizaje que tuvo un resultado increíble. Desde antes de la pandemia se venía conversando y discutiendo mucho en el banco la posibilidad de tener formatos de trabajo híbridos o remotos. Muchas áreas en el banco estaban experimentando la práctica de tener un día a la semana de teletrabajo, pero todavía no era algo que se había terminado de instalar, había muchas dudas desde muchos frentes. La pandemia vino a poner todo de cabeza y demostró que es posible el trabajo remoto. Inicialmente nos costó y para nosotros ha sido un proceso de aprendizaje. Toda la situación de estrés que vivían nuestros colaboradores, que seguían trabajando presencialmente, también sirvió como un momento de conexión muy importante. Por ejemplo, con los líderes del banco: desde que inició la pandemia nació una transmisión en vivo del gerente general con todos los colaboradores, algo que antes no existía y que en el mundo físico probablemente nunca se hubiera dado. Todas las semanas el gerente general comentaba con los colaboradores lo que estaba ocurriendo, las principales noticias, las medidas que se tomaban. Se abrió un canal de comunicación que no existía antes y que la gente valoró muchísimo, que nos permitió realmente conectar con el colaborador. Y algo que también confirmamos fue que, si nosotros queremos ser una empresa que viva su propósito, tenemos que empezar desde adentro. Fue un momento en que, como organización y a pesar de la crisis, sentimos que vivimos nuestro propósito desde distintos frentes.