DROPSHIPPING: UN NEGOCIO DE MÍNIMA INVERSIÓN

Por: Willard Manrique, Gerente General del Grupo Crosland.

Cada día son más las personas que deciden realizar transacciones y compras por Internet. Según Euromonitor, el mercado de e-commerce en el Perú se duplicará en los próximos cinco años, siendo las categorías de moda, calzado y productos de consumo electrónico, las que representen el 50% de todas las ventas. Esto significa una oportunidad de negocio para quienes buscan emprender e incursionar en el e-commerce a través del dropshipping. El nuevo modelo de negocio que muchos jóvenes emprendedores y grandes empresas han hecho popular desde hace unos años.

El dropshipping o “venta verde” es una variante del comercio electrónico. Brinda la posibilidad a una tienda online o marketplace, de ofrecer una amplia variedad de productos sin necesidad de contar con el stock físico. Los pedidos son derivados al fabricante, mayorista o importador, quien se encarga del envío directo al cliente quien realizó el pedido. Así, la inversión inicial para montar un negocio de dropshipping es considerablemente menor a la de un negocio tradicional, dado que los principales gastos se concentran en la creación, mantenimiento y promoción del sitio web.

Sin embargo, para obtener clientes es necesario realizar previamente un buen trabajo comercial, invertir en posicionamiento online y generar visitas. A esto también se le añade la responsabilidad de atender al cliente, ya que se actúa como intermediario y se debe contar con los medios para ofrecer respuestas cuando los usuarios lo requieran.

Entre las plataformas más populares para gestionar negocios de dropshipping están: Shopify, Bigcommerce y Volusion, las mismas que se pueden utilizar para crear sitios de e-commerce propios enlazados a grandes plataformas como Aliexpress, por ejemplo. Otra alternativa es hacer dropshipping utilizando las plataformas ya existentes como Mercado Libre, Amazon o eBay.

En el Perú, no sólo los emprendedores han optado por este modelo de negocio, sino también grandes empresas como Saga Falabella, Linio o Lumingo, las cuales han decidido diversificar sus ingresos a través del dropshipping. Estas empresas ponen a disposición sus plataformas de e-commerce para que fabricantes o importadores despachen sus productos directamente a los clientes finales sin necesidad que éstos visiten físicamente los almacenes o tiendas. Esto amplía el portafolio de productos disponibles vía web y reduce los costos de almacenamiento.

Desde la perspectiva del comercio, además de las ventajas que ofrece el dropshipping, también hay importantes retos que se deben considerar, entre ellos, hacer frente a la competencia, mayor control sobre la cadena de suministro y solucionar los posibles problemas legales de los fabricantes. Por ello, para maximizar las posibilidades de éxito, se recomienda escoger un nicho de mercado y especializarse. Además, elegir cuidadosamente a sus proveedores con la finalidad de minimizar los reclamos de los clientes finales, quienes deberán ser atendidos directamente y no por el fabricante, mayorista o importador.

Finalmente, debemos reconocer que para incursionar en este negocio se debe contar con una buena estrategia comercial y definir de manera correcta los precios y rentabilidad esperada. Cabe destacar que, al encontrarse en el canal online, los usuarios no dejarán de comparar precios, por lo que elegir el producto que va a ofrecer, le permitirá identificar a su competencia y determinar también cuánto podrá desarrollarse en el mercado.