En los últimos años, cada vez más personas adoptan una actitud de vivir la vida al máximo, aprovechando las oportunidades y disfrutando del presente sin preocuparse demasiado por los acontecimientos a largo plazo. Estas personas se consideran YOLO, un acrónimo de «You Only Live Once» («Solo se vive una vez»), y su enfoque equilibrado entre la responsabilidad y el disfrute de la existencia los distingue de otros grupos. El Perú no es una excepción a esta tendencia, y parte de su población adulta ha adoptado este enfoque de vivir el hoy y buscar nuevas experiencias, a pesar de las incertidumbres políticas, económicas y el alza de precios que afectan al país.

Según los resultados de un reciente estudio llevado a cabo por Ipsos Perú, se ha revelado que aproximadamente el 20% de la población peruana conformaría el segmento YOLO. El estudio, que abarcó una muestra representativa de peruanos de diferentes regiones del país, perfila que esta filosofía de vida es transversal a todas las edades, niveles socioeconómicos y género, pero predomina entre las generaciones Z e Y. Los YOLO tienen una mentalidad abierta y un sentido de aventura, y buscan constantemente nuevas experiencias que les permitan ser pioneros en diferentes áreas. Están dispuestos a salir de su zona de confort y a enfrentar desafíos con entusiasmo.

Aunque el concepto YOLO puede evocar imágenes de gente despreocupada e irresponsable, serlo no implica abandonar por completo las responsabilidades básicas. Los YOLO entienden la importancia de cuidar su bienestar físico, emocional y financiero, así como el impacto de sus acciones en los demás. Aunque buscan la emoción y la diversión, lo hacen de manera consciente y equilibrada. Una característica distintiva de los YOLO es su enfoque en el presente y el valor que le dan a disfrutar de la vida. Se permiten darse gustos y experiencias placenteras, como salidas y viajes, y suelen destinar la mayoría de sus gastos anuales a alcanzar un objetivo particular que consideran valioso. Han planificado cuidadosamente sus gastos y valoran las compras inteligentes, investigando y consultando antes de realizar una compra para asegurarse de tomar decisiones informadas.

Los YOLO también valoran la cercanía y la interacción con las marcas. Aprecian premios, comunicación efectiva, ofertas y otros gestos de reconocimiento por parte de las empresas. Utilizan tanto canales modernos como tradicionales para mantenerse en contacto con las marcas y buscar información sobre productos y servicios. En comparación con los no YOLO, este grupo tiende a planificar gastar más en educación y equipos electrónicos. Reconocen el valor de la educación como una inversión en su futuro y están dispuestos a invertir en tecnología que mejore su calidad de vida y les brinde nuevas experiencias.

En cuanto a las finanzas, se espera que los YOLO tengan un año de mayor gasto que de ahorro. Sin embargo, esto no significa que sean imprudentes con su dinero. Confían en su capacidad para controlar sus ingresos y consideran que el panorama económico es favorable. Mantienen una actitud positiva y optimista hacia lo venidero. Además, los YOLO comparten con aquellos que no se consideran YOLO la responsabilidad de las compras del hogar. Entienden la importancia de satisfacer las necesidades básicas y colaborar en la administración del hogar, sin descuidar su estilo de vida.

El perfil de los «yolos» puede variar, ya que se trata de una actitud de vida adoptada por personas de diferentes edades, personalidades y circunstancias. Sin embargo, hay ciertas características comunes que suelen asociarse con aquellos que se identifican como «yolos». Estas pueden incluir:

  • Aventureros: los yolos tienden a buscar experiencias nuevas y emocionantes. Les gusta probar cosas diferentes y están dispuestos a tomar riesgos para vivir al máximo.
  • Espíritu libre: suelen tener una mentalidad abierta y libre. No les gusta sentirse limitados o restringidos y buscan la libertad para explorar y hacer lo que les apasiona.
  • Optimistas: los yolos suelen tener una perspectiva optimista de la vida. Ven las oportunidades en lugar de los obstáculos y se enfocan en disfrutar el presente en lugar de preocuparse demasiado por el futuro.
  • No conformistas: no les gusta seguir las normas establecidas o las expectativas de la sociedad. Prefieren trazar su propio camino y vivir de acuerdo con sus propios valores y deseos.
  • Buscadores de emociones: les gusta la emoción y la adrenalina. Buscan actividades estimulantes y emocionantes que los hagan sentir vivos.

En resumen, ser YOLO implica adoptar una actitud de vivir la vida al máximo, disfrutando del presente y aprovechando las oportunidades sin preocuparse excesivamente por el futuro. Los YOLO valoran las experiencias nuevas, toman decisiones informadas, se mantienen en contacto con las marcas y tienen una mentalidad aventurera. Aunque buscan la emoción y la diversión, también son conscientes de su bienestar físico, emocional y financiero, así como del impacto de sus acciones en los demás. Los YOLO representan un segmento diverso y dinámico de la sociedad actual, y su enfoque equilibrado entre la responsabilidad y el disfrute de la vida los distingue en un mundo acelerado y cambiante.