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La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta casi universal en el marketing moderno, pero su adopción real dentro de las operaciones diarias y estrategias globales de las marcas aún enfrenta importantes barreras. Así lo revela el informe The Next Era of Marketing: 2026 AI and Video Trends, desarrollado por Kaltura, que destaca una brecha significativa entre la presencia de IA y su integración efectiva dentro de los procesos estratégicos del sector.

La omnipresencia de la IA no significa integración completa

Según el análisis, aunque la atención hacia la IA es prácticamente total y casi todos los profesionales de marketing la están utilizando, la tecnología aún opera de forma aislada dentro de las organizaciones. El 99 % de los especialistas señala que sus herramientas de IA funcionan en silos y no están realmente integradas en los procesos clave, lo que limita la capacidad de las empresas para ofrecer experiencias consistentes al cliente y personalizaciones a gran escala.

Personalización con impacto, pero todavía lejos de la meta

El informe también destaca que la personalización impulsada por IA sí tiene un impacto positivo en el crecimiento del negocio: el 68 % de los marketers reconoce que sus iniciativas de personalización están contribuyendo de forma significativa a los resultados de sus organizaciones. Sin embargo, ninguna empresa afirma haber alcanzado una personalización individualizada (1:1) a gran escala, y muchos siguen limitándose a niveles de segmentación más tradicionales.

Video, un formato que sigue creciendo

El estudio resalta además el papel que el video está jugando en el marketing actual. Más de la mitad de los encuestados lo ubica dentro de sus formatos preferidos, y alrededor del 69 % indica que su producción ha aumentado respecto al año anterior debido a su capacidad para generar engagement, reforzar estrategias de ventas y apoyar procesos de personalización.

¿Qué significa para los profesionales?

Más allá del entusiasmo por la inteligencia artificial, estos resultados muestran que el verdadero desafío no es adoptar IA, sino integrarla de manera que potencie las estrategias globales, los procesos operativos y la experiencia del cliente. Esto implica alinear datos, tecnología y talento humano para romper los silos y crear experiencias más coherentes y efectivas. La IA está en todas partes… pero todavía no forma parte del corazón de las estrategias de marketing.